El método Pilates en la educación física

Más allá de las modas actuales, el método Pilates se ha convertido en un referente en distintos campos físico-deportivos y de salud. En el ámbito educativo también han comenzado a surgir propuestas en este sentido, más concretamente en el área de Educación física (EF) donde el uso de esta metodología adaptada al la realidad escolar liga perfectamente con los contenidos curriculares relacionados con la salud y las actividades físicodeportivas.

No se trata de considerar el Pilates como una panacea sino de contemplar su introducción en la EF como un contenido más dentro de nuestro amplio y variado repertorio.

Lo cierto es que la realidad de la salud corporal-actitudinal escolar actual deja mucho que desear. De hecho, hay estudios que demuestran que en el últ mo siglo las patologías de columna y los desequilibrios musculares son las enfermedades que han experimentado un mayor aumento en la población escolar (Gonzalez, J.L, 2000-a).

En este sentido, a través del trabajo con el método Pilates podemos incidir desde una perspectiva higienista, mediante la educación y reeducación postural de nuestros alumnos, colaborando en frenar los desequilibrios musculares a edades cada vez más tempranas a través de contenidos que desarrollen su cuerpo de forma equilibrada e inculquen nociones ergonómicas para la adopción de posturas correctas en su vida cotidiana.

Desde un punto de vista formativo, las ventajas de una formación inicial en los principios y ejercicios de Pilates son más que destacables:

  • – Propiocepción: respiración, esquema corporal, interiorización, consciencia corporal…
  • – Concienciación de errores y posturas correctas; detección de problemas posturales, prevención de patologías de columna…
  • – Transferencias positivas de aprendizaje motor hacia otras actividades físicas y deportivas (gimnasia, acrosport, condición física…).
  • – Complementariedad con la “educación física de base” (fundamental en Primaria); y necesaria para recuperar, a través de una atención a la diversidad de aula, específica de la EF, a aquellos alumnos con ciertos retrasos motrices, coordinativos, etc.

Sobre cómo hacerlo, cabrían múltiples posibilidades, tantas como opciones metodológicas disponga el profesor, si bien es cierto que es necesario definir algunas claves para un uso correcto y seguro de este método en nuestras clases de EF.

Algunas de ellas son las que a continuación destacamos:

1. CONOCIMIENTO del Método Pilates.
Resulta difícil no haber oído hablar de este método o incluso no conocer a alguien que lo practique en la actualidad, debido a su popularidad y difusión de unos años a esta parte. El verdadero conocimiento pasa indiscutiblemente por la práctica, individual o en grupo reducido, a través de los ejercicios de suelo (MAT) o en máquinas específicas (STUDIO). Los centros especializados ofrecen opciones para todos los gustos.
Si pretendemos incluir los ejercicios de Pilates en las clases de EF, es necesario conocer y practicar el repertorio de ejercicios de suelo, para asimilar sus principios fundamentales y adquirir consciencia de cada movimiento. Solo así podremos comprenderlo y transmitir la filosofía del método a nuestro alumnado.

2. FORMACIÓN del profesorado
Existen múltiples vías para desarrollarla, desde la formación formal como instructores de Pilates en escuelas especificas, a la vía autodidacta, dada la oferta de materiales destinados a tal fin (DVD, libros, cursos on-line, aplicaciones informáticas…)
En el caso de los profesores de EF, el bagaje formativo con el que cuentan debido a la formación específica requerida para la especialidad, hace presuponer cierta facilidad a la hora de adquirir nuevos conocimientos y asimilar nuevas propuestas que, como en este caso, guardan estrecha relación con la salud, el cuerpo y el movimiento, ejes fundamentales de nuestro área.
No en vano, han surgido propuestas formativas enfocadas a la formación específica en Pilates para profesores de EF2 que están teniendo una gran acogida, debido a su enfoque práctico, lúdico y adaptado al marco escolar.

3. ANÁLISIS del repertorio de ejercicios.
Conocer el repertorio de ejercicios de suelo (MAT) no es suficiente si queremos enseñar su ejecución y transmitir la filosofía del método Pilates al alumnado.
Plantearnos cúal es el objetivo y los beneficios de los ejercicios que elegimos enseñar, así como las progresiones, modificaciones y correcciones durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, resulta fundamental para garantizar el éxito
de la implantación de este método en el aula de EF.

4. SELECCIÓN y ADAPTACION de ejercicios.
Tras la fase anterior, el siguiente paso sería seleccionar aquellos ejercicios del repertorio Pilates que consideremos se ajustan más a nuestros objetivos, a las necesidades del alumnado (etapa, curso, grupo, características del alumnado) y a los recursos (espacios y materiales) de los que se dispone.
En esta fase cabría diferenciar dos posibles vías de introducción del método en nuestras clases de EF:

a. Aplicación de los principios fundamentales Pilates en nuestros contenidos curriculares, como “filosofía del movimiento”. Son, al fin y al cabo, principios del movimiento, que rigen las pautas para un desarrollo armónico del cuerpo, para el aprendizaje y control de las acciones motrices, considerando mente y cuerpo como un todo integrado:

1. Respiración: practicar distintos tipos de respiración o enseñar de que manera influye en nuestra postura y en nuestros movimientos puede ser un buen comienzo.
2. Elongación axial y Control central: Mantener la columna “elongada” en distintas posiciones, especialmente en aquellas que supongan mayor carga. Promover la buena postura en la ejecución de las distintas tareas motrices (saltos, trepas, cargas, soporte de peso, ejercicios específicos de fuerza…) Fortalecer la musculatura de “sostén” de la columna vertebral (faja dorsolumbo-abdominal). Evitar o eliminar de nuestro repertorio aquellos ejercicios perjudiciales en la etapa escolar (determinadas formas de hacer abdominales, lumbares o flexiones p.e.).

3. Organización escapular: Enseñar a “utilizar” la musculatura dorsal para estabilizar la articulación del hombro en posiciones estáticas (p.e. Posición de plancha) o en movimiento (p.e. Flexión de brazos en prono o gesto técnico de
lanzamiento a canasta). Enseñar a disociar los movimientos de las extremidades del tronco (estabilizado).
4. Articulación de columna vertebral: Trabajar la articulación de columna en todos los planos de movimiento manteniendo siempre el principio de elongación.
5. Alineamiento de las articulaciones y soporte de peso: Transmitir la importancia del alineamiento de las articulaciones en todos los planos de movimiento, incidiendo especialmente en el tren inferior (p.e. Juegos o ejercicios que impliquen caminar, correr, gatear, etc. sujetando un balón entre las rodillas o tobillos, de forma que exija mantener el alineamiento, estiramientos manteniendo la posición alineada de los segmentos corporales y la columna vertebral alongada, etc.).
6. Integración: Aplicar todos estos principios a cualquier movimiento, que resulta como consecuencia de enseñar a nuestro alumnado a moverse de forma consciente y equilibrada.

b. Introducción del Pilates como Unidad Didáctica específica dentro de algún bloque de contenidos de nuestra área (en el bloque de Condición física y salud, como método de entrenamiento o bien en Expresión corporal, en relación con los contenidos de respiración y relajación, en el caso del currículo de secundaria).
En el primer caso, las posibilidades son infinitas: salud postural, ergonomía del movimiento, eficiencia mecánica del gesto técnico, relajación, influencia de la respiración en los movimientos y del movimiento en la respiración, propiocepción, esquema corporal, condición física (Fuerza: tonificación muscular, autocargas, cargas, isometría. Flexibilidad: estiramientos. Resistencia: juegos de componente aeróbico. Coordinación: juegos, psicomotricidad…), patologías de columna, etc.

Los juegos o dinámicas de grupo son es este caso un aliado perfecto para acometer la tarea de introducir el Pilates en nuestro currículo, sin hacer mucho “ruido”, pero con grandes beneficios a largo plazo (educación postural, consciencia corporal, adquisición de gestos técnicos seguros-eficientes….).
En caso de decantarnos por la UD de Pilates, será necesario hacer un planteamiento específico analizando, seleccionando y adaptando los ejercicios del repertorio de Pilates que queremos enseñar a nuestro alumnado, y cómo no, contemplando los aspectos metodológicos y pedagógicos necesarios para su puesta en marcha en el aula de EF.

5. ESTRATEGIAS para presentar los contenidos.
La práctica docente lleva implícita la disposición a la utilización de diversasestrategias encaminadas a la consecución de los objetivos planteados. Despertar la motivación del alumnado hacia este tipo de contenidos, dependerá sobremanera de nuestra capacidad de presentarlos de forma amena (adecuado a sus intereses), asequible (adecuado a sus posibilidades pero sin olvidar los retos), lúdica (incluyendo juegos que favorezcan y predispongan al aprendizaje) y progresiva (en cuanto al tipo y dificultad de los ejercicios).
Inevitablemente, nuestra planificación estratégica vendrá determinada por las decisiones que hayamos tomado en el punto anterior. De nuevo, la selección y adaptación del repertorio de ejercicios o juegos condicionará el tipo de métodos, estrategias y estilos de enseñanza a utilizar en el aula de EF.
Lo ideal sería que el enfoque metodológico de este tipo de contenidos estuviera basado en un modelo horizontal, puesto que los aprendizajes que se adquieren con el método Pilates, a través de sus principios o del repertorio de ejercicios, permiten una transferencia positiva hacia la construcción de otras habilidades específicas del cuerpo en movimiento (gimnasia artística, acrosport…).
Los juegos son una herramienta útil para impregnar cualquier contenido de EF de “la filosofía del movimiento” del método Pilates, cuyo objetivo es enseñar a controlar las acciones motrices de manera que estas sean eficaces, fluidas y seguras. Este planteamiento permite el empleo de metodologías más abiertas, menos directivas y de recursos más lúdicos, ideal para edades tempranas (primaria, primer ciclo secundaria) y puede resultar una buena toma de contacto de cara a decidirnos a implantar una UD de Pilates escolar en un futuro o en cursos superiores.
En el “formato” Unidad Didáctica, la metodología pedagógica será principalmente dirigida mediante reproducción de modelos, aunque en algunas actividades se puede/debe potenciar el descubrimiento por parte del alumno, especialmente para tareas que requieran toma de conciencia del propio cuerpo.
Las tareas de aprendizaje siguen un planteamiento analítico (ejercicios de concienciación corporal y de respiración, así como ejercicios de fortalecimiento y de estiramiento de la musculatura), para finalmente integrar la práctica analítica en una forma de trabajo más global dirigida al desarrollo integral y armónico del cuerpo (Sesión de Pilates: ejercicios del repertorio MAT). El estilo predominante será la asignación de tareas, buscando en ocasiones tareas semiabiertas para fomentar la participación, otorgando, eventualmente, autonomía para dirigir y corregir, tanto a sus compañeros como a sí mismo, permitiendo la reflexión de su propio aprendizaje.

6. AUTOEVALUACIÓN docente
Hacer balance y autocrítica es indispensable para mejorar, replantear ejercicios que no nos convencen, incluir adaptaciones o modificaciones según las necesidades que vayan surgiendo, diseñar nuevas progresiones de enseñanza, ampliar el repertorio de ejercicios y/o juegos, utilizar metodologías diversas y, en definitiva, utilizar el feedback externo y la autoevaluación para replantearnos nuestra actividad docente en beneficio de un mayor y mejor repertorio de situaciones motrices diversas y aprendizajes funcionales que ofrecer día a día a nuestro alumnado.
En suma, se trata de establecer unas pautas de trabajo que faciliten la tarea de integrar nuevas propuestas en nuestra programación de EF y que éstas resulten del agrado e interés de nuestro alumnado, proporcionándoles, en la medida de lo posible, un amplio abanico de opciones de ocio activo que puedan seguir practicando en un futuro inmediato.
No abogamos por trasladar el Pilates comercial actual al entorno escolar, pero si encontramos justificación para que tenga presencia en el currículo escolar.
Integrado como parte de la formación y desarrollo del ámbito cinético-corporal que nos atañe como profesores de EF, como una “herramienta” más para establecer bases afianzadas que provoquen transferencias motrices al resto de la vida cotidiana.
Y por ello, como “herramienta” que es, consideramos la necesidad de establecer un “manual de uso” que pasa, inevitablemente, por cierta formación específica en Pilates, que garantice un enfoque profesional y adecuado y no desvirtúe las bondades de este método que es, en ocasiones, pasto del marketing desmedido y del despropósito de personas no cualificadas.

 

pilatesescolarRosa Blanco
Lcda. en CC. de la Actividad Física y Deporte
Profesora EF, IES Villajunco, Santander
Presidenta PILATESCOLAR (pilatescolar@gmail.com)