Cómo diseñar una buena sesión de Pilates

Ideario para la confección de una sesión de Pilates estudio correcta

1ª parte

Aunque en los últimos años la técnica Pilates es bien conocida debido a su repercusión mediática, con el consecuente auge de monitores y centros, no lo es tanto como técnica en sí. Este desconocimiento nos lleva a ver en nuestra práctica profesional cómo las personas que se acercan a practicarlo no tienen una idea demasiado definida de qué es exactamente lo que hacemos y para qué lo hacemos.

Por supuesto que mover el cuerpo en un entorno no agresivo y con la atención puesta en lo que hacemos, es en sí mismo altamente beneficioso, pero desde luego no se acerca ni de lejos a lo que el Pilates significa y lo que puede aportar a quienes lo practican. A mi modo de ver, y es sólo mi opinión particular, la verdadera joya de la práctica del Pilates es la eficiencia. El aprendizaje del control corporal a través de la respiración y el afinamiento de la conciencia en cada uno de los movimientos que requiere cada ejercicio. Como resultado de esta enseñanza, el practicante obtendrá los beneficios derivados de un mejor uso de su cuerpo, como pueden ser a modo de ejemplo:

  • Mejoría de los dolores tensionales y estructurales
  • Movimientos cotidianos más fáciles y fluidos
  • Incremento de la energía y la vitalidad
  • Fortaleza y flexibilidad balanceados
  • Mayor capacidad de concentración y escucha interna

Para lograr todo esto, es muy importante un programa de actuación bien definido y adecuado a las capacidades de cada persona en cuestión. Este programa debe en general cumplir dos criterios fundamentales:

1.Debe de procurar contemplar los objetivos y anhelos del cliente.

La persona comienza su práctica por unas razones muy concretas.

Si queremos que se involucre en el camino de aprendizaje que le espera, conviene que sus necesidades se vean, en forma razonable, contempladas dentro de cada sesión. Así evitaremos una posible renuncia antes de que comience a percibir los beneficios de la técnica.

2.Debe de procurar aumentar la eficiencia de movimiento y las capacidades corporales de la persona en cuestión.

Para ello debemos previamente hacer una valoración para averiguar cuáles son las restricciones e inhabilidades de la persona en cuestión. Sólo conociéndolas seremos capaces de establecer un adecuado programa de trabajo que reporte la mejor enseñanza posible.

Un instructor experimentado será con toda seguridad capaz de hacer esta valoración sobre la marcha que entrena a la persona, o incluso sólo observando cómo se mueve y expresa desde que entra por la puerta a informarse. Aún así nunca está de más tomar el tiempo que se necesite al principio en dedicarlo a esta valoración previa. Entre otras razones, hacer una valoración previa nos permite tener unos datos tangibles que con el tiempo podremos valorar con el cliente para que pueda, de una manera objetiva, ver los resultados de su práctica y tomar consciencia de su mejoría. Esto nos garantizará una mayor cooperación e implicación de la persona en su proceso de aprendizaje.

Teniendo en cuenta los datos anteriormente obtenidos en el punto 1 y 2, elaboraremos las primeras sesiones. Estas sesiones, ni que decir tiene, se irán paulatinamente modificando a medida que las habilidades de la persona se incrementen añadiendo en todas ellas razonables desafíos y ejercicios de consolidación de las capacidades obtenidas en el transcurso de las mismas.

A continuación y a modo de introducción describiré los parámetros fundamentales para el diseño de una sesión de estudio correcta. En el próximo artículo los desarrollaré con detalle.

Una sesión bien organizada, debe de contemplar y unificar los siguientes puntos:

  • Interconexión de los ejercicios
1.Progresión
2.Regresión
  • Cambios de
1.Máquina
2.Posición
  • Compensación
1.Flexión
2.Extensión
3.Latero flexión
4.Rotación
5.Circunducción
El diseño de una sesión debe de contemplar uno o más de los siguientes puntos:
  • Por necesidades de aprendizaje
1.Supino – prono
2.Decúbito lateral
3.Cuadrupedia
4.Sedestación
5.Bipedestación
  • Necesidades de propiocepción
1.Cadena cerrada
2.Cadena abierta
3.Cadena semiabierta
  • Estándar
1.Calentamiento
2.Integración de extremidades superiores e inferiores
3.Movimientos de la columna
4.Integración d extremidades superiores e inferiores en sedestación
5.Movimientos complejos en más de un plano
6.Ejercicios de integración de extremidades inferiores en bipedestación.
7.Enfriamiento
8.Relajación y asentamiento.
  • Ejercitamiento de zonas corporales concretas

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Autor: Fernando Gil Montáñez
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