Método pilates en personas con fascitis plantar

Todas las estructuras que forman el complejo del pie y tobillo, están milimétricamente colocadas para que funcione a la perfección. Y lo decía Leonardo Da Vinci “El pie es una pieza maestra de ingeniería y una obra de arte”.

El pie está formado por 28 huesos, 55 articulaciones, 49 inserciones musculares e infinidad de terminaciones nerviosas.  Su función primaria, teniendo en cuenta el conjunto del pie-tobillo, es amortiguar el peso del cuerpo y propulsarlo durante la marcha o carrera, es decir, el pie debe tener la flexibilidad y rigidez suficiente para permitirnos caminar, adaptarnos al medio, correr, saltar…

Si nos fijamos en  su representación en la corteza motora del cerebro es ligeramente más pequeña que las manos.  El Homúnculo motor  (simplemente es una representación de las diferentes partes de nuestro cuerpo  en nuestro cerebro) nos muestra como hay rasgos más acentuados que otros, lo que nos indica que están más representados y tienen más importancia motriz  unos que otros.

Realicemos un pequeño y analítico recordatorio anatómico, antes de comenzar a tratar la fascitis plantar y ver cómo abordarla desde el método, para facilitarnos el trabajo  y entendimiento.

El retropié o tarso posterior está formado por dos huesos Astrágalo y Calcáneo.

El mediopié o tarso anterior está formado por el escafoides, cuboides y cuneiformes.

El antepié, que está formado por los metatarsos  y las falanges.

Las articulaciones más importantes son:

  • Retropié:  Tobillo o tibio-peronea-astragalina, Subastragalina o astrágalo-calcánea
  • Mediopié:  Astrágalo-escafoidea, Calcáneo-cuboidea  y Tarso-metatarsianas
  • Antepié:  Metatarsofalángica, Interfalángicas

Musculatura intrínseca del pie:

  • En la parte dorsal: El pedio o extensor corto de los dedos del pie
  • En la planta del pie: Aductor del dedo gordo, Flexor corto del dedo pequeño, Flexor corto del dedo gordo, Abductor del dedo pequeño, Abductor del dedo gordo, Oponente del dedo pequeño.

Musculatura extrínseca del pie:

Extensor propio del  dedo gordo, Peroneo anterior, Extensor común de los dedos del pie, Flexor largo del  dedo gordo, Tibial anterior, Flexor largo común de los dedos del pie, Tibial posterior, Tríceps sural: Sóleo, Gemelos.

Movimientos del tobillo:

  • Flexión plantar: Peroneo lateral largo, peroneo lateral corto, tríceps sural, Flexor propio del dedo gordo, tibial posterior, Flexor común de los dedos
  • Flexión dorsal: Tibial anterior, Extensor propio del dedo gordo, extensor común de los dedos, Peroneo anterior
  • Supinación: Tibial anterior, Tibial posterior, Flexor común de los dedos, flexor propio del dedo gordo.
  • Pronación: Peroneos corto y largo, peroneo anterior, Extensor común de los dedos.

Debido a que los pies soportan todo el peso del cuerpo y que absorben continuamente  impactos debemos darle importancia, puesto que son nuestro apoyo, nuestros cimientos, y cualquier tipo de anomalía que pueda afectar a sus huesos, articulaciones, tendones… genera un cambio y compensación a nivel estructural que puede verse reflejada en la rodilla, cadera, columna….

El uso de calzado no conveniente, el sobrepeso, el uso continuado del tacón, una mala pisada,… provoca que la musculatura del pie se debilite, por lo que el arco del pie se ve afectado. La importancia de un buen arco en el pie es vital ya que este va a absorber las fuerzas de impacto que se producen al caminar contra el suelo.

El método Pilates insiste mucho en el correcto apoyo y alineamiento de los pies. El trabajo preciso de los pies en cada ejercicio de Pilates favorece una buena arquitectura podal  y  como consecuencia de ese trabajo, de esa constancia y perseverancia, se logra un equilibrio corporal.

Una patología, cada vez más frecuente entre nuestros alumnos, es la “fascitis plantar”.

La fascia plantar del pie aporta un sostén del arco longitudinal medial. Es un tejido grueso y fibroso que discurre a lo largo del arco plantar. Es decir, es un tejido que conecta el calcáneo con los dedos, creando el arco del pie, cuya función es tensar la base del pie manteniendo la curvatura plantar y amortiguar el impacto que se produce en cualquier tipo de desplazamiento sobre la planta del pie.

El dolor se inicia después de un período de descanso, por ejemplo al levantarse por la mañana, disminuye con el movimiento y vuelve a aparecer cuando aumentamos la actividad. Duele justo por delante del talón o a lo largo del arco plantar. Con el paso del tiempo puede llegar a formarse  una osificación en la inserción de la aponeurosis plantar en la base del calcáneo, apareciendo el doloroso “espolón calcáneo”.

Desde el Método Pilates podemos abordarlo de diferentes maneras. De manera general, una vez controlado el proceso de dolor e inflamación, podemos empezar a trabajar desde el movimiento. Es muy importante trabajar el estiramiento de la unidad  tríceps sural-Aquiles- Fascia plantar que nos facilite una flexibilización de la zona. También otra posibilidad de trabajo  para abordar esta patología es a través del trabajo de presión sobre la planta del pie jugando con diferentes intensidades.  Para aumentar el rango de movilidad del tobillo, importante respetar su ROM para no producir dolor y generar mejoras en su tejido, introduciremos ejercicios con flexión dorsal, con diferentes amplitudes.

Expongo varios ejemplos con diferente material.

(Nota: las siguientes recomendaciones de ejercicios no sustituyen el consejo de un profesional sanitario y deben ser realizadas con precaución)

Trabajando en el Reformer: Es muy interesante el estiramiento del tríceps sural-Aquiles- Fascia plantar. Lo podemos realizar en la barra del reformer, en cadena cerrada, aprovechando la tracción de los resortes, dejando estirar de manera pasiva  en flexión dorsal.

Aprovechando los muelles y jugando con su intensidad, podemos generar una presión suficiente en diferentes áreas de la planta del pie generando un efecto positivo de sensibilización y relajación.

Si trabajamos con el Foot-corrector,  con el talón apoyado en el suelo realizaremos una presión en el mediopié , trasladando el peso del cuerpo hasta conseguir una presión suficiente manteniéndola unos segundos, marcando el ritmo con la respiración, La fase de presión coincidirá con la espiración.

En el Cadillac, en posición supina, empuje de la barra de apoyo con nuestros pies. Una vez extendidas las rodillas, podremos realizar flexiones dorsales con la intensidad apropiada para nuestro alumno.

Recuerda que en todos los ejercicios de pilates es muy importante mantener un buen alineamiento, que comienza en los pies. Seamos precisos en el método para que los resultados sean óptimos. Es vital conocer  la estructura ósea, muscular, articular ara poder trabajar  de manera efectiva.

El método pilates es uno de los pocos métodos de entrenamiento que le da importancia a nuestros pies desde un punto de vista de fortalecimiento y de estiramientos, trabajando a través de secuencias de movimientos controlados y precisos, con diferentes aparatos. Aprovechemos la variabilidad de movimientos y resistencias que nos brinda para generar un equilibrio muscular óptimo puesto que nos permite trabajar en diferentes rangos funcionales , con diferente carga y en diferentes planos,  con el objetivo de  que nuestro alumno,  a través de un movimiento exacto y definido, logre un  alineamiento del cuerpo correcto.

Escrito por :

Raquel Carragal Da Costa

Licenciada CC. Act. Fis. Deporte Col: Nº 58265.

Nationally Certified Pilates Teacher ® nº16346

Si te interesó este contenido, también podría gustarte:

Bibliografía

*Calais Germain, B. “Anatomía para el movimiento. Tomo I” 2004 La liebre de Marzo

*Lippert, H. “Anatomía. Estructura y Morfología del cuerpo humano”. 2002 Marban

*Neumann, D. “Fundamentos de Rehabilitación Física. Cinesiología del Sistema Musculoesquelético” 1999 Edit. Paidotribo.

*Posel, P. Schulte, E. “Sobotta. Esquemas de Anatomía “2000 Marban