El Pilates conectado al Yoga desde su concepción 

Cuando uno está comenzando a decidirse por una actividad física, pensar en  Pilates y relacionarlo con el Yoga es muchas inevitable, principalmente para quien no está embebido del mundo del Pilates. Escuchamos a personas que quieren adentrarse en él y nos consultan, pero ¿de qué se trata? ¿Es como hacer Yoga?

Porque poseen el tipo de ejercicios donde se enfoca en estiramiento de los músculos, porque el tipo de actividad no es de alto impacto, podríamos decir que están en la acera opuesta del CrossFit por ejemplo; razonamientos que hacen que ambas prácticas sean emparentadas al pensar en ellas. O porque no analizar mejor que la primera relación que los emparenta es de parte de su propio creador, Joseph H. Pilates. Es bien sabido que parte de su formación e inspiración que tomó para elaborar su método viene del Yoga, entre otras disciplinas físicas.

Analicemos un poco al Yoga, para entender de qué estamos hablando. Siendo una práctica de cuerpo, mente y espíritu, con 5000 años de historia en la filosofía hindú y que se extendió por todo el mundo, no siempre fue su principal objetivo ser una actividad fitness como algunas personas buscan actualmente cuando comienzan esta práctica. Mucho antes de identificarlo por sus posturas características que reconocemos actualmente, en la tradición original del yoga en la India, se exploraba exclusivamente el enfoque de la mente, la introspección, la meditación y los métodos de respiración, para así lograr expandir el espíritu y la libertad mental.

“Los escritos del “YOGA SUTRA” del sabio indio Patanjali, que datan alrededor de varios siglos a.C., son el primer registro histórico que plasman un estudio sistemático de esta filosofía. Su auge internacional fue para fines del siglo XIX, conquistando el mundo occidental,  mostrando además del camino espiritual, un yoga más postural al nacido hacía 5000 años y tomando más relevo para la década de 1930”.

 

La palabra YOGA en sus raíces sánscritas indica ‘el conectar’, ‘el unir’ y lo vemos reflejado en sus prácticas. Allí donde las posturas (asanas), la respiración (pranayama), la meditación y su filosofía completa transitan el camino del tratamiento de los chacras buscando la armonía, paz y equilibrio del ser con su interior.

En la época moderna, observamos que el yoga se ha diversificado en varios enfoques y estilos,  atendiendo las distintas necesidades de su público; así sea físicas, espirituales y mentales. Podemos nombrar algunas, dentro del amplio abanico de opciones, como Hatha, Iyengar, Vinyasa, Ashtanga, Bikram, Kundalini, entre otras.

En los ejercicios que se realizan en Pilates, la intención es buscar la alineación correcta y aprender el control de nuestros músculos y articulaciones, para un mejor desarrollo físico. En la práctica de yoga, a través de sus posturas la alineación postural se alcanza pero con un fin espiritual y mental que ordena el ser interior. Sin embargo, la concepción del Pilates por parte de su creador Joseph, también tenía la intención del desarrollo físico para un bienestar íntegro de la persona. Así vemos, que ambas actividades pueden emparentarse, no dejando de señalar que el yoga posee en factor espiritual que domina toda su esencia.

La respiración es un elemento central en la ejecución del movimiento en Pilates y pero también lo es en el Yoga. No obstante, en Yoga los distintos tipos de respiraciones con sus ritmos, tanto en la ejecución de sus asanas como en la meditación toman un papel central en el aumento de energía vital o prana. El moverse con armonía con la respiración, las encuentra a ambas prácticas muy relacionadas.

En el repertorio de ejercicios, tanto del alemán Joseph H. como las posturas y transiciones de la práctica origen de la India, podemos encontrar ciertos movimientos que a simple vista podrían pasar como los mismos. Las diferencias las observamos en sus nombres y en algunas ejecuciones, pudiendo nombrar, por ejemplo:

Teaser                         /          Boat Pose (Navasana)

Roll over                     /          Plow Pose (Halasana)

Push up                       /          Low Plank (Chaturanga Dandasana)

Swan-dive                   /          Cobra Pose (Bhujangasana)

Jack Knife                    /          Shoulder Stand (Sarvangasana)

One&Double leg Stretch        /          Wind Removing Pose (Pavanamuktasana)

 

La ejecución del Yoga es exclusivamente en el mat con el manejo del propio peso, aunque algunos estilos suman bloques, bandas o correas y mantas como complemento. Joseph Pilates detalló en su libro Return To Life Through Contrology la ejecución de su técnica también en la colchoneta, la cual su puede complementar con distintos elementos: bandas, pelotas pequeñas y grandes, aro, rolos, etc. La diferencia la realizó innovando en la creación de aparatos propios del Pilates como el Reformer, la Wunda chair y el Cadillac, junto a otros, que anexaron una serie nueva de ejercicios.

Analizando el método Pilates y el Yoga, concluir que hay muchas similitudes que las hacen “caminar por la misma acera” dentro del amplio espectro de técnicas que podemos elegir a la hora de realizar actividad física, no es algo descabellado. El Yoga nos encamina más hacia la meditación y si profundizamos en sus enseñanzas, se nos abre un mundo mucho más espiritual, aparte del desarrollo físico. Como resultado, muchas personas terminan incluyendo ambas prácticas en su vida como parte de su desarrollo integral. No es excluyente una práctica de la otra. La ganancia de practicar ambas conjuntamente puede ser muy enriquecedora, ¡Anímese!

Escrito por Ismael Valverde Fernández