¿Quién cuida al instructor de Pilates?

Estarás de acuerdo conmigo en que una de las cualidades que distingue a un@ instructor@ de Pilates apasionad@ por su trabajo es ser expert@s cuidador@s de los cuerpos de nuestr@s alumn@. Esto implica, que en cada clase hay una gran intensidad de nuestra energía dedicada a observar, conocer y comprender el cuerpo de cada persona que asiste a nuestras clases y nos confía su práctica.

Y como no hay cuerpo sin mente, la mayoría del tiempo acabamos comprendiendo también ciertos procesos mentales que van unidos al movimiento y al trabajo corporal. Estos tienen mucho que ver con la conciencia corporal, la propiocepción, el equilibrio e incluso procesos emocionales en los que el cliente se encuentra inmerso.

¿Quién cuida al/a Instructor/a de Pilates?

Cuidados para el/la cuidador/a

 

No podemos acompañar en el cuidado del cuerpo sin una visión completa del ser humano. Los que me vais leyendo en cada entrega, ya sabéis que soy muy fan de tirar de frases o conceptos de Joe, que tanto clarifican y ayudan. En este caso, os traigo una de las últimas imágenes que he podido disfrutar de Joseph Pilates (puedes encontrarla en nuestro artículo Serendipia: Original Pilates Photos). Te invito a que en esta ocasión, enfoques la imagen desde la mirada del Instructor, ese entusiasta observador del movimiento, dibujando las líneas de fuga, las posibles desviaciones y los miedos o limitaciones que registra esa columna. Te suena, ¿verdad?

Este trabajo es apasionante, y vivirlo así te permite descubrir cada día nuevas y maravillosas expresiones corporales en cada clase y en cada sesión. Ahora bien, lejos de ser un trabajo estresante, sí requiere un nivel de concentración, atención y energía exigente. Puede resultar sumamente intenso y también agotador.

En otras profesiones donde el cuidado es más evidente, como es en el sector sanitario o educativo, se habla a menudo sobre cómo o qué medidas son adecuadas para cuidar al cuidador o para el autocuidado del cuidador. Acompañar a otr@s en sus procesos, ya sean estos físicos o mentales, conlleva una implicación a unos niveles que por nuestra propia salud personal y profesional, merece de nuestra atención.

“En caso de emergencia, colóquese su máscara primero antes de ayudar a otros”.

Hay un buen motivo para que en el manual de emergencia de un avión se especifique esta anotación: No podemos ayudar a otros si no nos cuidamos nosotr@s primero.

Cómo encontrar el equilibrio entre el Sostener y Hacerse Cargo

Cuántas veces te has encontrado con personas que se acercan a tus clases de pilates con la idea de volcar en ti toda la responsabilidad de su dolor o patología, su evolución y si obtiene o no resultados. Muchas personas consideran que el hacer un pago y contratar unos servicios les hace sujetos pasivos en tus manos, lo cual genera un 200% de mayor carga para ti. Por ello, es importante entender que el rol de un trainer de pilates es apoyar o acompañar a sus alumn@s en su autocuidado y gestión corporal y de sus patologías, haciéndose así cada uno responsable de su parte, diferenciando muy bien esto de lo que vendría a ser hacernos cargo de su mochila y de su parte de responsabilidad. Es importante que mentalmente como profesionales y guías entendamos esto. El resultado de cargar con demasiadas responsabilidades que no son nuestras, conlleva un agotamiento y una pérdida de cuidado que genera detrimento en nuestro trabajo y puede llevarnos a lo que la OMS denomina el síndrome BURNOUT o Trabajador Quemado.

BURNOUT o Trabajador Quemado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha procedido al reconocimiento oficial del burnout o “síndrome de estar quemado” o de desgaste profesional como enfermedad.

Es la primera vez que el desgaste profesional entra en la clasificación, anunció Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS.

Entre los signos y síntomas más comunes de agotamiento se destacan:

La alienación de las actividades relacionadas con el trabajo: las personas que experimentan agotamiento ven sus trabajos como cada vez más estresantes y frustrantes. Pueden volverse cínicos sobre sus condiciones de trabajo y las personas con las que trabajan. También pueden distanciarse emocionalmente y comenzar a sentirse adormecidos por su trabajo.

Síntomas físicos: el estrés crónico puede provocar síntomas físicos, como dolores de cabeza y de estómago o problemas intestinales.

Agotamiento emocional: el agotamiento causa que las personas se sientan sin fuerzas, incapaces de hacer frente y cansadas. A menudo les falta energía para hacer su trabajo.

Rendimiento reducido: el agotamiento afecta principalmente a las tareas cotidianas del trabajo, o en el hogar, cuando el trabajo principal de alguien consiste en cuidar a los miembros de la familia. Los individuos con agotamiento se sienten negativos sobre las tareas. Tienen dificultad para concentrarse y, a menudo, carecen de creatividad.

(Información recogida en la web de referencia de la Organización Médica Colegiada http://www.medicosypaciente.com/)

 Tips para cuidarnos y cuidar la profesión

 

  • Aprende a poner límites. Básico pero complejo al mismo tiempo. Si no pones límites puedes convertirte en un esclavo de tu estudio de pilates o de tu profesión.
  • Delegar tareas de nuestra rutina diaria que nos desbordan o para las que no estamos preparados. Cuántas veces hemos escuchado afirmaciones tan arriesgadas como “la web me la hago yo” “ yo me llevo la contabilidad” “ yo gestiono las agendas” y yo puedo con todo. Pues bien, a largo plazo el no delegar, agota. Observa si eres capaz de dejar en manos expertas estas acciones o si ese “puedo con todo” te está pasando factura. A veces es mejor delegar el marketing digital o no tener web, Instagram o Facebook que tenerla de cualquier forma y restarnos tiempo de calidad en nuestra vida y nuestras clases.
  • Separa tu vida profesional y la personal. Guarda espacios claros con horarios claros y agendados para tu vida personal y oblígate a cumplirlos. A veces descansar y desconectar, es la mejor inversión para tu profesión.
  • No adoptes el rol de sicólogo/médico/ fisioterapeuta con tus alumn@s: Recuerda que no tienes porqué solucionarlo todo y que no tienes porqué saberlo todo. No dudes en invitar a tus alumn@s a visitar un especialista que les acompañe en procesos que no te corresponden. Es positivo escuchar, pero no podemos dejar que eso se convierta en una invasión de tu espacio de trabajo. Revísate esto cuando estés con tus alumn@s. Es una gran fuga de energía.

Y en este punto me gustaría hacer especial alusión al campo de la Fisioterapia. Si no posees esta titulación ni esta profesión, déjalo claro desde el principio y deriva esa responsabilidad a un Fisioterapeuta titulado. Lo agradecerán tus alumn@s a largo plazo y lo agradecerás tú; cubrir expectativas que no te corresponden es, sencillamente, extenuante.

  • Deja espacio entre clase y clase para poder descansar. Cada 50 minutos o una hora, desconecta al menos 10 minutos. El exceso de concentración por tiempo prolongado y sin los descansos necesarios, conlleva un agotamiento mental y físico y una bajada de productividad a largo plazo. Descansar lo suficiente entre clase y clase, conlleva un aumento de productividad.
  • Separa en tu dispositivo móvil, tu vida personal y profesional. Puede parecer muy obvio e incluso parte del primer tip. Pero es tan esencial y la mayoría de las veces, el motivo más importante de falta de autocuidado o fuga de energía, que he decidido darle su propio tip. No des tu teléfono personal a tus alumn@s, y si es así, marca unas horas muy claras en tu agenda de contestar whatsapps, emails, redes sociales y llamadas. Es importante y esencial, que no sea por no repetirlo, ¡comprométete con un horario y agéndalo! El móvil es una herramienta súper útil pero muy peligrosa si no la utilizamos con control en nuestra gestión de las clases y la relación con nuestros alumn@s.
  • Déjate cuidar. Observo cada día en mi vivencia propia y en la de muchos compañer@s de profesión, que cuidar nuestro cuerpo y nuestro entrenamiento pasa a una carpeta secundaria en el día a día. Entrenamos para practicar una rutina, para montar una clase que estamos creando, para ver las diferentes modificaciones en una postura… conexión con el cuerpo que nos hace seguir trabajando y proyectando toda esa energía hacia afuera, hacia los demás, hacia el cuidado de otr@. Cuánto tiempo hace que no te dejas cuidar, te dejas guiar por otro trainer de alguna disciplina y te dedicas sólo a sentirte vivo y a sentir tu cuerpo en movimiento. Cuánto tiempo que no practicas para ti, sólo para ti y nada más que para ti. Reflexiona sobre ello porque es importante. Y te dará pistas de cómo a veces nos perdemos en pro de los demás, y acabamos enfermos o agotados. A veces, darnos el regalo de una sesión de respiración consciente o meditación donde el centro de mi atención sea yo, puede generar altas dosis de felicidad y productividad laboral.
  • Crea redes y comunidad. Aquí FuentePilates es un buen ejemplo. Somos más fuertes y estamos más motivad@s cuando nos juntamos y formamos redes de sostenimiento y escucha colectiva, donde poder compartir nuestras inquietudes, avances, bloqueos y necesidades. Somos instructor@s de pilates y profesionales de este sector, y somos cada vez más y mejor formad@s. ¡Y esto es maravilloso! Cambiar la creencia mental de que somos competencia por la de formar comunidad nos enriquece, nos ayuda a avanzar y muchas veces, a sentirnos comprendid@s o acompañad@s en los procesos que vamos viviendo. Cada vez somos más en FuentePilates y ello nos hace comunidad, nos hace sentirnos cuidados en este lugar que aunque sea digital, intenta ayudarnos y sostenernos cada día.

 

 Escrito por Lucia Kiddo