Pilates y nuevas tecnologías

Vivimos en la era de la (des)información. Hace años –antes de la irrupción de internet en nuestras vidas– corríamos el riesgo de la falta de información, de tener dificultades en el acceso a determinadas obras o documentos, de no enterarnos bien de qué ocurría en otros países, de contar con pocas fuentes. Hoy, paradójicamente, el riesgo es el opuesto; tener tantas fuentes (la mayoría no contrastadas ni fiables –fake news, posverdad–) y tal volumen y bombardeo de información que la dificultad no radica en la escasez de la información, sino en su calidad y en saber filtrarla, contrastarla y seleccionarla adecuadamente.

Con las nuevas tecnologías sucede algo similar. Antes de la llegada de internet, tener un cronómetro y algún programa informático en el que introducir manualmente algunos datos (tiempos, cargas, intensidades, distancias, etc.) era ir “a la última”. Actualmente, disponemos de infinidad de programas informáticos, aplicaciones móviles, dispositivos de realidad virtual, juegos de consola u ordenador con componente físico (exergames), dispositivos “llevables”/portables (tecnología wearable), etc. Por ello, la dificultad no radica en tener acceso a ellos, sino en saber elegir el más adecuado a nuestras necesidades (modalidad practicada, precio, idioma, “manejabilidad” …) y que cumpla con ciertos requisitos científicos deseables, como ser válido y fiable (de poco nos sirve algo que no mida lo que queremos medir o que lo mida mal).

Analizando las tendencias fitness de los últimos 5 años que publica el American College of Sports Medicine (ACSM), podemos observar cómo la tecnología wearable ocupa el primer puesto durante cuatro años (2016, 2017, 2019, 2020) y sólo desciende al 3º en 2018. Resulta evidente la influencia de esta tecnología en la práctica de deporte, ejercicio y actividad física de la población. En un futuro artículo abordaremos estas listas de tendencias y el peso que tiene el Pilates en ellas, a pesar de no aparecer entre las 20 primeras. Ya os adelantamos que son muy buenas noticias para los profesionales del Método

Es por ello que en este artículo pretendemos realizar una aproximación a determinadas herramientas que pueden resultarte útiles como profesional del Pilates, tanto para tu uso con tus alumnos como a ellos mismos como practicantes de Pilates, de otra disciplina o simplemente en su día a día.

 

Dispositivos y Apps que cuantifican el movimiento

En la actualidad contamos con numerosas opciones para cuantificar el movimiento. Dos de ellas (Imagen 1 y 2) son los podómetros, que miden el número de pasos mediante un sistema pendular, y los acelerómetros, que miden la magnitud de los cambios de la aceleración del centro de masas de un cuerpo durante el movimiento.

Por otro lado, disponemos también de un gran número de aplicaciones móviles, tanto en iOS como en Android, que incorporan estas funciones, por lo que resulta más sencillo poder cuantificar los pasos y la magnitud de los cambios de aceleración.

 

 

Un uso interesante de estos dispositivos y Apps –siempre y cuando dispongamos de la formación y los conocimientos adecuados– es el de monitorizar la actividad física que realizan nuestros alumnos. Más allá de la famosa recomendación de los 10.000 pasos diarios, carente de evidencia científica, estas Apps y dispositivos nos pueden aportar una valiosa información acerca del nivel de actividad (frecuencia, volumen, intensidad, tiempo…) que, fuera de nuestras clases, realizan nuestros alumnos. Si hay una capacidad física que el Pilates no estimula de forma significativa es la resistencia aeróbica. Por ello, es importante animar a nuestros alumnos a que la desarrollen fuera de nuestros estudios, ya sea caminando, trotando/corriendo, nadando, montando en bici, etc., siempre, claro está, conforme a sus posibilidades físicas y condición de salud.

Concretamente, en INFINITY Pilates animamos a nuestros alumnos a llevar una vida activa más allá de sus dos o tres clases semanales de Pilates, intentando que cumplan con las recomendaciones de la OMS en materia de actividad física y, a ser posible, que las superen, ya que toda la actividad o ejercicio físico por encima de esas recomendaciones les aportará beneficios adicionales.

A la hora de integrar esta tecnología en nuestras clases de Pilates, una opción muy interesante, y que nos va a aportar una información de gran valor, es el uso del acelerómetro (ya sea físico o integrado en nuestro móvil o reloj inteligente) en determinados ejercicios. Dos de los ejercicios en los que el acelerómetro nos sería de gran utilidad son el Footwork y la Jumpboard Series. Realizar estos dos ejercicios siguiendo el enfoque del VBT (Velocity-Based Training) nos va a permitir ajustar de manera más precisa la dosis de ejercicio (frecuencia, volumen –series, repeticiones, tiempo–, intensidad, densidad, etc.) que le entregamos a nuestro alumno. Como afirmó Paracelso hace más de 500 años, “La dosis hace el veneno”; y podríamos añadir “… o la medicina”. El VBT se basa, grosso modo, en el cálculo de la velocidad media de la primera repetición de un movimiento para, a partir de ésta y tras realizar los cálculos necesarios, determinar a partir de qué velocidad de ejecución (o de qué porcentaje de pérdida de velocidad) debemos detener la serie, ya que las siguientes repeticiones no nos aportarán beneficios, no serán significativos o aumentaremos los niveles de fatiga y el riesgo de lesión. En el VBT se busca, generalmente, una fase excéntrica lenta (2-4”) y una fase concéntrica a la mayor intención de velocidad. Tanto el Footwork como la Jumpboard Series son excelentes ejercicios para aumentar la fuerza (en sus múltiples manifestaciones), promover la osteogénesis (como mostramos en el artículo que dedicamos a Pilates y Osteoporosis), la hipertrofia, ya sea con fines terapéuticos, preventivos o estéticos. De hecho, y tal como hemos señalado en anteriores artículos, unos niveles óptimos de fuerza, con su consiguiente grado de funcionalidad, son considerados indicadores válidos y fiables de salud, como los tradicionales capacidad cardiorrespiratoria, tensión arterial o los niveles de colesterol y glucemia.

Otra forma de utilizar la tecnología en estos dos ejercicios de Pilates es la mostrada en diferentes y recientes estudios científicos, como el de Hirsch y Frost (2019), que ponen de manifiesto la eficacia de otra forma de realizar los ejercicios: mediante la ejecución de las repeticiones a una velocidad preestablecida y constante. Para ello, podemos elegir una de las muchas Apps que emplean el acelerómetro (Imagen 3) para medir la velocidad de ejecución. Además, otros estudios sugieren la posibilidad de emplear las Apps que cuentan con un metrónomo para medir el ritmo de ejecución de las repeticiones, que pueden ser con y sin parada. Por ejemplo, en el caso del Footwork, podríamos hacer la repetición concéntrica (cuando extendemos rodillas y caderas) a 1m/s, que es una velocidad que se considera óptima para obtener adaptaciones beneficiosas en cuanto a fuerza, haciendo la fase excéntrica (cuando las flexionamos) con dos paradas, con la App marcándonos una cadencia/ritmo de 75bpm. La resistencia de los muelles debería suponer aproximadamente un 40-50% de nuestra 1RM. Pararíamos el ejercicio en el momento en que nuestro alumno no pudiese mantener esa velocidad o ese ritmo.

 

Programas informáticos de recogida y tratamiento de imágenes

También disponemos de aplicaciones y programas informáticos de grabación de vídeo que nos permiten analizar las imágenes y extraer de ellas una ingente cantidad de datos en nuestras clases privadas. Uno de estos programas es Kinovea, que nos ofrece la posibilidad de extraer fotogramas de los vídeos, realizar anotaciones, ralentizar los vídeos, sincronizar vídeos con distinta velocidad, medir tiempos, distancias y ángulos gracias al cronómetro, las herramientas de línea, ángulos y goniómetro; también podemos rastrear la trayectoria de un punto (como la Push-Through Bar, la Roll Down Bar, el carro, asas de mano, correas de pie, etc. ), la trayectoria de varios puntos, visualizar un diagrama de dispersión de todos los marcadores agregados al video, obtener la cinemática lineal basada en las trayectorias de puntos u objetos multipunto, la cinemática angular para herramientas angulares y herramientas personalizadas que contienen ángulos, visualizar diagramas de ángulo-ángulo para determinar la dinámica de las articulaciones durante el movimiento, etc. Resultan imprescindibles unos sólidos conocimientos anatómicos, biomecánicos y fisiológicos a la hora de manejar toda esta información, de saber interpretarla, de extraer conclusiones y de tomar las decisiones más adecuadas con nuestros alumnos.

Toda esta información tan valiosa nos permitiría cuantificar las mejoras que los alumnos tienen en nuestras clases, como, por ejemplo, cuánto ha aumentado la flexión, la rotación externa o la abducción horizontal del hombro, la flexión de la cadera en ejercicios como el Teaser, la flexión, rotación externa y abducción de la cadera en ejercicios como el Hip Opener en el Cadillac o los Side Splits en el Reformer,  la extensión de la misma en el Neck Pull o en las Side Leg Work Series, la extensión dorsal en los ejercicios en prono como el Breast Stroke, The Rocking o Double Leg Kick, la distancia de salto (o tiempo en el aire) en las Jumpboard Series, etc.

Ya veis que programas como éste nos permiten obtener una enorme cantidad de información de calidad para poder analizarla y, en base a ella, tomar las decisiones más acertadas con nuestros alumnos.

Imagen 4. Ejemplo de imagen analizada con Kinovea, en la que se miden los grados de angulación de la rodilla dcha. durante el pedaleo. Extraído de https://www.kinovea.org/.

Imagen 5. Interfaz del programa Kinovea, con la medición de la velocidad y el ángulo de ejecución.

Imagen 6.Interfaz del programa Kinovea, con la medición de la trayectoria seguida por un punto, en este caso la barra. Extraído de https://www.kinovea.org/.

Tecnología wearable

Dentro de esta categoría podemos incluir las pulseras de actividad y los relojes inteligentes, que cuentan con un gran número de funciones, como el GPS, el medidor de la cantidad y calidad del sueño, pulsímetro, podómetro, distancia, velocidad, cadencia, carga de entrenamiento, altitud (con ascenso y descenso), longitud media de zancada, etc. Obviamente, esta tecnología va desde la más sencilla y asequible a la más sofisticada y costosa, aunque, como ocurre en muchos ámbitos de la vida, no siempre lo más caro es lo mejor.

Muchos de estos dispositivos cuentan con la opción de volcar en un ordenador toda esa información registrada, para poder tratarla de forma adecuada. Además, se puede considerar tecnología wearable el propio móvil, ya que mediante los diferentes brazaletes y soportes podemos, por ejemplo, salir a correr con nuestro teléfono, que, mediante la App que utilicemos habitualmente, irá registrando los distintos parámetros de la carrera o marcha.

Imagen 8. Distintas aplicaciones para el running.

Si bien esta tecnología resulta útil en cualquier franja de edad, lo es todavía más en el caso de los adultos mayores. Gracias a estos dispositivos y aplicaciones, podemos controlar los niveles de ejercicio o actividad física que realizan nuestros mayores. Además, existen aplicaciones específicas para determinadas patologías con alta prevalencia en esta población, como las enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer…), diabetes, hipertensión, enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares, etc. En el caso de los denominados Trastornos del Movimiento, como la distonía, el temblor esencial, el síndrome de Tourette, la ataxia o el propio Parkinson (al que ya dedicamos un artículo en FuentePilates) existe una gran cantidad de aplicaciones móviles (Imagen 9) que nos ofrecen un sinfín de posibilidades. Las hay que permiten grabar la voz para poder aumentar su volumen o velocidad; otras evalúan la calidad del habla; otras, emiten estímulos para mejorarla o reducir la tartamudez; las hay que valoran los reflejos, que ayudan en el automanejo de la medicación, que miden el nivel de temblor en reposo; también, que tienen ejercicios cognitivos y de logopedia, que ofrecen información acerca del Parkinson y de otras enfermedades neurológicas, que ofrecen estímulos para la mejora de la marcha o ejercicios para realizar en casa, que generan gráficas que permiten una mejor monitorización por parte del neurólogo, que evalúan el nivel de forma física, las actividades de la vida diaria y el estado de ánimo o el nivel y la calidad del sueño.

Las posibilidades son casi infinitas, pero, tal como repetimos a lo largo de este artículo, la dificultad radica en dar con la(s) más adecuada(s) a nuestros fines y objetivos.

Imagen 9. Representación gráfica de las Apps en el contexto de la EP. Extraído de Aplicaciones móviles en la enfermedad de Parkinson: una revisión sistemática. Linares-del Rey, M., Vela-Desojo L. y Cano-de la Cuerda, R. (2017). *EP: Enfermedad de Parkinson.

Conclusiones

Desde el inicio de los tiempos, el papel de la tecnología ha sido hacernos la vida más fácil: la rueda, la polea, el ferrocarril, el teléfono, la luz, la potabilización del agua, la aviación… Actualmente, vivimos un momento de gran expansión tecnológica: móviles, internet, tabletas, nanotecnología, drones, coches sin conductor, telefonía 5G… Todo ello, a nuestro servicio. Sin embargo, y como hemos señalado a lo largo del artículo, la dificultad estriba en saber movernos en este maremágnum tecnológico para elegir adecuadamente las herramientas y dispositivos que más se ajusten a nuestras necesidades, intereses, gustos, economía y posibilidades.

Para los profesionales que nos dedicamos al apasionante mundo del Pilates, esta tecnología nos permite, especialmente en las clases privadas, una mejor cuantificación de la carga de entrenamiento de nuestros alumnos y una mejor observación de los cambios físicos y de las adaptaciones, lo cual  nos ayuda enormemente a la hora de realizar la planificación y la programación de las sesiones de Pilates.

Carlos Yáñez Campo. Infinity Pilates Oviedo

Educador Físico Deportivo. Col.: 59845

NCPT®: 14935

 

*Nota: El autor declara no tener ningún tipo de conflicto de intereses ni de vínculo personal, comercial o profesional con ninguna de las marcas que aparecen en este artículo.