La estrecha relación entre el Pilates y la Danza

En un artículo anterior, comenzamos a analizar las influencias que tuvo Joseph Pilates al ir moldeando su técnica (ver El Pilates conectado al Yoga desde su concepción).

En esta ocasión, analizaremos la Danza y su conexión con el Pilates, desde la influencia en las ideas de Joseph Pilates, hasta la relación de complemento que comparten.

Primeramente, podemos observar cómo Joe fue acercando su técnica hacia el baile no sólo tomando ideas, sino además de manera geográfica, cuando se muda desde Europa a New York, y ubica su estudio cerca de los estudios de danza y arte.

Recientemente, en una entrevista realizada a Lolita San Miguel en el canal de YouTube de FuentePilates, tuvimos el placer de escuchar en vivo cómo fue su formación de la mano de Joseph. Nos mencionó cómo ella observaba que la clientela del estudio original estaba formada en su mayoría por hombres de negocios (alrededor de un 60%) y mujeres bailarinas/artistas o pertenecientes a la alta sociedad (40%). Lolita nos describió los métodos de ejecución de Joseph Pilates como de estilo militar, que sin embargo fueron cambiando y se fueron moderando con el tiempo. Él tomo mucho de los bailarines, los observaba y, de ese modo, fue modificando su entrenamiento.

Podemos destacar en el relato de Lolita San Miguel, cómo fue su primer contacto con la técnica Pilates sucedió siendo ella bailarina. Luego de una lesión que sufrió, le recomendaron que continuara su recuperación con la técnica Contrología. Con ese propósito se encomendó a conocer a Carola Trier, quien supo dirigir el que se dice primer estudio de Pilates abierto con la autorización de Joe Pilates en New York.

Carola también provenía de la danza y la acrobacia. Su equipo de asistentes en las sesiones lo conformaban, además, las también bailarinas Romana Kryzanowska y Kathleen Stanford Grant. Todos estos maestros de primera generación, pudiendo además mencionar a Ron Fletcher, entre otros, que aprendieron la técnica de manos directas de Joe Pilates, poseían una carrera en la danza y el arte del movimiento. Así aconteció, que ellos – además de la documentación gráfica y escrita de J. Pilates- fueron los encargados de transmitir la técnica que heredamos como el legado de Pilates en la actualidad; tanto por haber sido aprendices de Joseph, como además por ser una actividad que les resultaría de manera natural transmitirla.

En las distintas influencias de la Danza, también podemos señalar a Martha Graham como una de sus alumnas, y posteriormente maestras. En ese tiempo llevaron a cabo un trabajo conjunto en el desarrollo del movimiento. Podemos señalar la similitud en la forma de trabajo de la flexión de columna en forma de letra “C”, como nos enseñaba Joseph Pilates, y la Contracción-Relajación de Martha Graham.

Ambas técnicas comparten también el emplazamiento de la respiración como eje central, donde el espacio de las vértebras se amplía conectando el movimiento de la espina vertebral desde la pelvis hasta el cuello y cabeza. Similares contracciones a las de Graham podemos encontrarlas en la ejecución de Joe del Stomach Massage y en el Short Spine, por nombrar algunas.

Tan orgánico se comporta el Pilates con respecto a la Danza, que resulta ser actualmente una de las opciones más utilizadas por los bailarines y compañías de baile, a la hora de complementar sus entrenamientos corporales. Dentro de los beneficios más sobresalientes y generales del Pilates para un bailarín podríamos señalar: la prevención de lesiones, mejorar el rendimiento físico, la precisión en los movimientos, el fortalecimiento del centro, desarrollo del equilibrio y embellecimiento de los gestos.

El trabajo y enfoque en la musculatura interna beneficia enormemente a los bailarines. La tonificación de las capas de musculatura abdominal y los músculos pelvitrocantéreos, tan importantes para el desarrollo físico completo de un ejecutante de cualquier danza, y que son muy frecuentemente descuidados.

El desarrollo de un trabajo muscular que propicie cuerpos estilizados y no con características hipertrofiadas, es de suma importancia en la danza. El Pilates se adecúa dentro de esta filosofía, donde el trabajo integral de la musculatura total es la premisa más importante. La ejecución de contracciones excéntricas como la variedad de ejercicios del método Pilates, que abarca las distintas líneas de las cadenas musculares del cuerpo, lo convierten en el complemento perfecto.

Otro beneficio muy importante de aplicar el Pilates es la conciencia muscular que se adquiere. Podemos observar el aprendizaje individual de cada parte de la anatomía; la disociación y estabilización, al mismo tiempo, de distintas partes del cuerpo al ejecutar ejercicios; el aprendizaje del uso de la correcta respiración como motor para la actividad muscular. Un gran aprendizaje para el desarrollo de la danza.

Encontramos muchas similitudes entre las clases de Pilates y las clases de Ballet; tales como el Footwork en el Reformer, que se lleva a cabo de la misma manera que al comienzo de una entrada en calor en la barra de Ballet.

También comparten un idioma en común en sus indicaciones, por parte de los maestros hacia los alumnos, donde señalan las mismas premisas en la ejecución de los ejercicios. Podemos reconocer frases como: ‘estirar los músculos’, ‘alargar el cuello y la columna’, ‘descender los hombros y las escápulas’, ‘estabilizar la cadera’, entre muchas otras.

En la práctica, el Pilates y la Danza poseen un largo camino que han recorrido juntos, desde la influencia en su desarrollo como así también, en el gran complemento que aporta Pilates al bailarín. Ambos con la misma filosofía del movimiento integral, sin perder la armonía y la elegancia.

Escrito por Ismael Valverde Fernández